Cuando el día termina antes que yo

Se cierra mi mente, luchan mis ojos por continuar abiertos y dar señas falsas al solitario exterior, que mi cuerpo está despierto aun.

Las doce, apuntan con autoridad, dos agujas que un par de veces cada veinticuatro horas, se fusionan convirtiendose en una sola, en un matrimonio que dura sesenta segundos por vez. Ocurrió en el momento que su tic tac anuncia el cambio de hoja de calendario.

Obscuridad tras las cortinas, bambalinas de un teatro sin público, ocultan la interna historia de un montón de ideas, envueltas bajo un mismo sueño. Imperativo para alguien que espera verlo cumplido, lo sé porque esa persona soy yo.

Miles de lámparas encendidas justo ahora, acompañando a otros que buscan expresar sentimientos disfrazados de ideas y millones mas que van en pos de sus particulares cimas y por ende el único camino posible es continuar, aun cuando el día no lo haga mas.

Anuncios
Publicado en personal | Deja un comentario

Las uvas no saben igual para todos

Exclusivo club perteneciente al mismo linaje, unidos por la hermandad que da el racimo. Camaradas de siempre lucen su frescura en el centro de una mesa común.

Exhibidos junto a otras obras, lienzos grabados por humanos plagados de ideas que desbordaron sus pinceles, comparten tiempo y sitio con la muestra pictórica.

La artista naturaleza presenta su grupal creación, añadiéndole el plus de ser agradable a la vista y al gusto.

Con el devenir de los visitantes, el baile de criticas personales, en su mayoría poco constructivas, se apoderan del recinto. Palabras ácidas cargadas de veneno, hipocresía empalagada con mentiras, rodean los comentarios sinceros que coexisten en un mismo ambiente.

Esfera morada desgarrada de su grupo, sin celebrar ser la primer electa, cae en la boca de un nervioso artista, que necesita primero escuchar y luego creerle a quien exprese entender y admirar su obra, preconcibiendo la perenne duda de si escucha verdades o no, esta uva sabe a ansiedad y no alcanza a endulzar un paladar seco y sediento de elogios.

Una segunda cae en manos de un critico, que basa su vida en sobresalir a costa de vilipendiar a los que a diferencia suya, si crean y trabajan. Creando su imagen y vida a costa de los siempre dispuestos a consumir el veneno que producen palabras cuyo contenido único es humillación mal disfrazada de ingenio. El dulce fruto no logra cambiar el amargo ser dueño de la boca que la prueba.

Hay un aspirante a artista, que llega con la ilusión de algún día exponer sus ideas, con la mente y ojos abiertos dispuestos a disfrutar con humildad la explosión de colores que ante si se revelan, mas brillantes que al resto, con una profundidad que le permite ver en cada pincelada la ilusión de quien puso esfuerzo, corazón y mente para brindar esa obra y regalar parte de si mismo, al resto del mundo.

Ese aprendiz descubre el plato con los sobrevivientes del morado fruto, toma uno y lo degusta percibiendo la maestría con que la creadora de esa pequeña pieza, fabricó dulzura y la concentro en una diminuta y jugosa esfera, deleitando agradecido el pequeño manjar. Complacido, continua regalandose sin escatimo alguno el placer de asombrarse por las pequeñas y grandes maravillas que el mundo le ofrece.

Ojalá pueda seguir siendo siempre ese aprendiz y disfrutar el sabor de mis uvas con plena conciencia del valor que en su sencillez atesoran.

Publicado en personal | 1 Comentario

Cuatro estaciones, una sóla tierra (camino al invierno)

Cuadriculado tejido que viste los terrenos altos de mi amado país, presumiendo el traje típico de la propia tierra.  Forman  distintos cultivos el bordado y diversas parcelas protegen con celo materno, los vegetales que se servirán en mesas chapinas en tan sólo unos meses, tiempo suficiente para que la natura finalice sus maestras obras.

Recorro carreteras, como arterias que conducen la circulación del torrente cargado del trabajo honrado de cada órgano del terruño lleno de vida.  Ingreso de pronto a un territorio en donde la misteriosa neblina pretende esconder la hermosa visión que habita apenas a unos kilómetros de allí, a quien no pague con su visita, el transitar cerca de ese lugar que cuidan con absoluto celo, centinelas volcanes resguardando un tesoro de inigualable belleza, que enmarcan junto al colorido de sus pobladores y la tranquilidad que se respira en los alrededores del lago mas hermoso del mundo, Atitlan.

Ruta esculpida entre montañas, continúa su asenso a la tierra de los altos, insigne ciudad del occidente nacional, cuyo centro es mudo testigo de un millón de historias transmitidas de una generación de los orgullosos portadores de sangre quetzalteca, muchas de ellas narradas alrededor del restaurado parque.

Un frío brumoso da la bienvenida a ésta tierra de gente emponchada, amable y de corazón cálido, y cultura tan alta como la ciudad que representan,  culminando el día con el regalo de apreciar y ver paisajes fantásticos.

Este permanente invierno nuestro es disfrutable con tan sólo recorrer desde cualquier punto del país unos cientos de kilómetros apenas.  Junto a la eterna Xela, vecinos imponentes, los cuchumatantes Huehuetecos, esperan con su agradable baja temperatura a quien desee asistir gratuitamente a un show de impresionantes vistas, diferenciándose de las cercanas montañas Marquenses por el verde nuboso que poseen convirtiéndose en un hogar acogedor para el no menos bello y verde quetzal, ave símbolo de poco mas de trece millones de personas unidos por una misma nacionalidad. 

Un hogar similar digno para su majestad ave, crece en las montañas Cobaneras, lugar en donde Dios mezcló toda la paleta divina probando y pintando toda clase de verdes y turquesas, combinándolos con un rojizo suelo, sitio regado por su chipichipi,  mas caudalosos y estéticos ríos que constantemente modelan tras los flashes de mas de un millón de cámaras disparadas por los impresionados ojos de los turistas que desean guardar un rectangular y perpetuo recuerdo de esos mágicos lugares.

Los gélidos ríos que nacen de la parte más alta de la sierra que parece estallar en Jalapa, lugar en donde la corona de los reyes y príncipes de cada hogar se intercambia por un sombrero y la belleza natural, pareció replicarse en las facciones de sus féminas.

Esta es mi Guatebella querida a la que le canto en estos cuatro tiempos, siendo este el primero, segun mis ojos la ven.

Publicado en personal | Etiquetado , , | 2 comentarios

Madurando

Cómodo descansando placidamente en la rama madre.   Proveniente de una descendencia arbórea ancestral.  Antigua flor, convertida en fruto, amamantado por la sabia savia.  Desde la altura mira al mundo con desdén supremo, viendo por encima a todo el que transita o vive bajo él, sin dignarse mucho a malgastar su tiempo en preocuparse por nada que no habite debajo de su propia cascara.

Con el sol se tutea, se baña con la lluvia y lo arrulla la luna, cubriéndose del viento frío, con las hojas de un protector y confortable lecho.  Asqueado del intermitente y temporal abono que eventualmente toca el imponente tronco de la anciana planta.  ¿Como lo permite? se cuestiona.  Sabe que con un golpe de sola una de sus ramas y el sucio desconsiderado, cometeria su final inmundicia,  creando el ejemplo que indicaría a los demás que osar ensuciar al coloso de madera y hojas,  sería la última insolencia permitida por su majestad el árbol.

El verde que cubrió su piel, mientras su cuerpo recién convirtiose en una protuberancia visible, contempló como su adolescencia se llenaba de un amarillo que no podía menos que compararlo con oro puro. Una capa rojiza poco a poco le dio el aire soberano que desde siempre creyó merecer.   Príncipe ascendido a rey del natural mundo que presidía, desde la torre del castillo de sus pensamientos, intocable, imponente, superior… hasta que en un instante cayó.

El toque con el desdeñado suelo, no impidió olvidarse del duro golpe que rasgó su capa, rompió su piel incluso, dejando un lacerado rostro y dañado el orgullo del recién derrocado fruto.  La lluvia que sumisamente restregaba su real cuerpo mientras reinaba en su rama, hoy lo irrespetaba, aguijonenandolo con insistentes y ardientes piquetazos.  Abriose el cielo cesó el castigo, guió sus ojos suplicándole a su madre lo recogiese amorosa con una de sus ramas, pero la madre permanecía con su inmóvil impavidez.

Gusanos, mas sucios que la propia tierra empezaron a perder el respeto del intocable fruto, penetrandolo y masticandolo sin piedad, indescriptible dolor sentir que era menos que un grupo de convulsos verdes que se hartaban de él hasta saciarse, convirtiéndolo en una masa pulposa indeseable, al punto que un ser alado se acercó, mostrando mucho mas interés en los viscosos bichos, devorandolos y sacudiendole con el único fin de descubrir a los escondidos animalejos rastreros que aún sobre putrefacto cuerpo quedaban.

El postrer intento nacido del pico del ave, lo alejó aún mas de su madre, diez, quince metros quizás, no importaba ya, no era él después de todo, un simple despojo, pero con un latente espíritu que no entendía como subsistía aún sin extinguirse. 

Con el tiempo la tierra se convirtió en su lecho, allí yació integrándose resignadamente a ella,  sintió como el una vez asqueroso abono le brindaba un calor y energía inusitada, poco a poco empezó a creer que emergería.  Una explosión, otra y mas comenzaron una lenta expansión que duraría años.

Al día de hoy dos arboles, uno imponentemente ancestral y otro robusto y joven crecen separados quince metros uno del otro, entrelazando sus largas y fuertes ramas, viendo de frente al mundo, con majestuosidad absoluta, sin perder cada uno la humildad de respetar a cada integrante del mundo y su importancia, con el sentimiento propio que sólo la madurez propicia.

Publicado en personal | 3 comentarios

El girasol en vano no murió

 

Plaga de cariño sometiendo a un dominando corazón, inflamandolo de optimismo, intercambiando pensar por sentir.  Procreando letras impresas en el liquido fondo de la pantalla, reflectando el interior de una vida plena.

Despierto celebrando, celebro despertando, son tres años y tres días juntos ya… los hijos el tesoro, estar juntos nuestro lujo y el futuro nuestra felicidad, disfrute pasado y presente.

Acepta un girasol que recién cortaron hoy, sirva el amarillo marco de sus pétalos como reflejo de la pasión que siempre en mi enciendes, el granítico centro, simboliza la unión que tu devoción nos regala y el corte de su tallo mudo testigo del momento que permitió culminar su entrega, acompañada de un beso y la felicidad que estar a tu lado me provoca.

Por muchos años más, atiborrados de experiencias que se convertirán emoción espontanea y alegría perenne, brindo por ti, por mi, por nosotros, finalizando estas líneas con mil agradecimientos por aceptar ser mi esposa, un te amo impregnado del compromiso de amarte por siempre.

Muchas gracias también a tí pequeña flor, que me regalaste tu efímera vida para convertirte en una historia que al menos para nosotros durará eternamente.

Publicado en personal | Etiquetado , | 1 Comentario

Dos centavos, todo lo que faltó,

Época pasada, añejos recuerdos, cien o menos años, poco tiempo para la edad  del mundo, mucho si la referencia es humana.  Un pequeño pueblo latinoamericano, que se autoascendio a ciudad. Calles empedradas pero absolutamente limpias, los habitantes se conocían por su nombre, clasificándose por apellidos. Vestían su mejor traje, aunque muchos presumían a diario el mismo, como única posesión, eso sí impecablemente planchado. Ataviados para la importante ocasión que implicaba salir de la casa.

Faltaban bienes, no valores, eran tiempos tan de antes que no se usaba ni vehículo ni divorcio, no porque inexistentes, simplemente eran un lujo impagable en plata o prejuicios, que pocos podían permitirse.

La niña esperaba a su padre con el amor de siempre, acumulando las ansias reprimidas desde el domingo, cuando soñó chocolates.  Hoy viernes creyó ahorrar valor suficiente de pedirle los dos centavos a su padre, en esos tiempos el amor existía, la comunicación un poco menos. 

Cariñosa mano adulta, despeinó levemente el largo cabello  de la expectante mujercita,  ¿Me das dos centavos?,  hubo una sonrisa y una nueva caricia, mas no apareció el dinero.  El padre continuó su camino, la niña siguió con su sueño, dos centavos hicieron falta, hoy talvez son nada y esa vez fueron todo.

Publicado en personal | Etiquetado , | 1 Comentario

La buena samaritana…. cuya bondad no ayudo

En el calor apagado por la brisa marina, sentado en inusual palco de lujo, por el instante y suceso que justo en frente de mí tuvieron lugar.  Narro la historia en primera persona, debiendo confesar que ademas de esa mentirilla, añado otras, que no me consta ocurrieron, aunque quizás si.

Me encuentro volando, mas no por voluntad propia, atropellado por una fuerza avasallante que repentinamente asaltome en un descuidado momento de placido nado en una calma laguna.

Soy un pato que migra forzado hacia el destino, escogido por una rapaz ave que sobrevuela la mar.  La desigual lucha no acaba, golpeado y herido, peleo no por vencer, mas si por solartme.  Batallo y me muevo aún en contra del dolor de mi rasgado cuerpo y en un impensado instante puedo decir ¡lo logré!.   Escapo de mi sorprendido y burlado verdugo, quien extenuado por el trabajo de lidiar con este necio sobreviviente, continúo su vuelo.

Mas no puedo celebrar aún, caigo al mar.  Las olas se ensañan conmigo, cual latigo infinitamente mas grande que la víctima, castigan y rompen, una y otra vez sobre mi cuerpo.    Las heridas arden, el cuerpo quebrado resiste, una, dos, diez, quince golpazos marinos, hasta que la extenuación, heridas y golpes, me hacen perder el sentido.

El mar que hace un breve instante se ensañó conmigo, pareció perdonarme la vida o al menos le dejo de interesar mi muerte y las propias olas que me castigaron, hoy depositan mi maltrecho ser en la playa,  dejandome sin aliento pero con vida aún.

La fuerza de la rapiñosa ave, ni el descomunal mar lograron acabar conmigo, me hirieron, golpearon y me dejaron muy poco,  pero estoy aqui respirando apenas sobre la arena.  No me muevo, no queda en mi ni un musculo, que haya reservado un poco de energía, toda se agotó, pero aún asi vivo.

Escucho voces, todas amables, conomovidas y humanas.  Me rodean y una amable señora colmada de bondad y compasión, me toma con sus manos,  depositandome con total ternura en la arena, fuera del alcance de las dañinas olas.  Creo ver lagrimas en sus ojos, parece impregnada de mi sufrimiento o quizás tocada por mi lucha, sin duda es la criatura que mejor quería mi bienestar de las ultimas tres que me tocó enfrentar,  sigo sin moverme y con un dolor incalculable, pero respiro.  El cariñoso ser que con sus delicadas manos me sostuvo a diferencia de las afiladas garras voladoras que recién me mansillaron o de las pesadas olas que sobre mi rompieron.  Analizó mi sufrimiento por iniciativa propia y con el mayor cuidado posible hizo lo que juzgo mejor para ayudarme…. enterrandome en la arena que ya no tuve la fuerza de vencer.

Publicado en personal | Etiquetado , | 3 comentarios